
Capítulo VII
En la mansión Malfoy
Elaine le sonrió tímidamente, y el la invito a pasar.
-Adelante, querida-dijo Malfoy con una voz firme pero cálida.
La muchacha entró a la casa, que por cierto era muy hermoso, tenia techos altos, pisos de mármol, columnas y todas las pistas arquitectónicas de una casa estilo inglesa pero con un toque francés del siglo XIX. Estaba muy bien decorada, con objetos antiquísimos y cuadros de los antepasados de la familia con finos marcos dorados a la hoja.
Los retratos eran todos parecidos, las personas que estaban en ellos tenían el cabello rubio brillante y ojos claros clase grises y miraban a la sala con aire de superioridad. Cuando la chica entró al recinto donde estos se encontraban ,algunos se asomaban y se escapaban a otros cuadros y otros miraban curiosos a la recién llegada.
Lucius la guió hasta una linda sala donde en una mesa ratona estaban ubicadas la tetera, cucharitas y bandeja de plata con dos tazas y el azucar a la derecha brillaba como pequeños granitos de diamante. Se sentaron en unos sillones de cuero verde oscuro y madera .El dueño de casa palmeó y súbitamente apareció Dobby el joven elfo domestico de los Malfoy.
-llamó usted señor?-dijo la criatura
-Dobby sírvenos el té-ordenó Malfoy
Dobby realizó lo ordenado por su amo y en seguida apareció un humeante te color magenta.
-Retírate Dobby- volvió a ordenar Lucius
y sin hablar Dobby se esfumó en el aire.
-Y bien...-esta vez la mirada se dirigió a la chica -Me alegro que hayas venido, hace tiempo que deseaba halarte, no has cambiado en nada, estas igual de bella que siempre-
Ella se sonrojó y sonrió con agradecimiento.
Antes de que Malfoy pudiera decir algo más, Elaine dijo:
-Tu carta me llegó en el momento justo, me has ayudado realmente, debo decirte Lucius, que extrañaba verte.- Ella apartó la vista y la dirigió al piso
Lucius aparentando éxito expresó:
-Me llena de alegría escucharte decir eso , la realidad es que todo lo que dije en la carta es lo que en verdad pasa. He cortado con Narcisa, supongo ha de interesarte- Señaló con tono intrigante y de especulación .
Ella se apuró a contestar,
-Bueno, si tengo que serte sincera, me interesa sí, y debo confesarte que cuando rompimos en el séptimo año, y luego empezaste a salir con Narcisa, me sentí mal.-
-Pero Elaine querida, tú me dejaste, recuerdo bien tus palabras luego de que me dijiste tenemos que hablar y fuimos al Gran Salón: “Lucius, llegue a la conclusión de que por todos esos rumores que han estado rondando sobre tu acercamiento al lado oscuro, no podemos estar más juntos, me rompe el corazón dejarte, pero me asusta y espero que no sean ciertos pero, creo que debemos tomar distancia por un tiempo, en verdad lo siento” y luego de eso te pusiste a llorar y saliste corriendo...
-Emm si, lo recuerdo, pero yo no quería terminar contigo fueron mis amigas las que me convencieron...por eso me dolió mucho y a la semana empezaste a salir con Narcisa lo que me puso peor..-contesto Elaine tratando de evitar la incomodidad.
-Bueno lamento saberlo ahora, siempre creí que no querías estar más conmigo, por eso intente llenar ese vació con Narcisa pero nunca se igualo a ti., simplemente las conversaciones eran diferentes, y bueno..el resto..no tenia comparación, aunque la quería mucho te extrañaba.-
Elaine se sonrojó.
-La razón por la que en verdad te llamé fue porque quiero que volvamos a estar juntos, linda, me complementas y me haces falta desde hace tiempo.-
-Lucius no se que decir...-
-Solo di que si,- la interrumpió Malfoy.
Ella se levanto y desvió la mirada de su compañía...luego de ella Malfoy la siguió, fue hasta donde estaba ella y la tomo de la mano,... lentamente puso la otra en su rostro para dirigir su mirada hacia el, y dulce como nadie dijo...
-Elaine, te prometo que no te haré daño, será tal como antes-
El brillo de los ojos de la esperadaza chica deslumbrada la gélida apariencia de Lucius.
Antes de que ella pudiera decir algo, el muchacho se acerco y la beso cálidamente.
Una cristalina lágrima rodó por su blanca mejilla.
-Hacía mucho que no sentía eso...me has hecho recordar momentos que yo misma me había hecho olvidar- Declaró ella.-Mira Lucius estoy confundida y no se que pensar, recién despertaste sentimientos que por lo visto tenia escondidos en los rincones más inhóspitos de mi corazón, pero al mismo tiempo me confundes y no se que pensar-
-Que es mas fuerte...la confusión o ese sentimiento?-
-No lo se!!!, por eso te lo digo,..-Su voz se quebraba a medida que sus palabras salían de su boca.
-Déjame ser el que te libre de esa confusión y te haga feliz, por favor-
-Mira Lucius se que te amé y que me obligué a no hacerlo más, no se si podré volver a estar contigo otra vez, es turbio lo que siento ahora, pero no pierdas las esperanzas, si lograste despertar el amor que tenia guardado desde hace tanto tiempo con un simple beso no dudo que algo hay –
-Por eso mismo..te extraño Elaine! No dejo de pensar en ti un día de mi vida, no puedo acostumbrarme a la idea de no estar cerca tuyo, ese beso Elaine no sabes lo que lo espere, no sabes lo que lo ansiaba, no te sospechas lo que lo imaginé, tantas veces soñé con el momento de volver a encontrarme contigo, cuantas veces soñé que te tenia en mis brazos como aquellos días, lo que soñé solo tu puedes hacerlo realidad. Por favor déjame que esa fantasía se vuelva realidad y que no se muera como se han muerto tantas otras ilusiones-
Las palabras del joven paralizaron a la muchacha dejándola tan extasiada por aquellas hermosas cosas que acababa de oír. El le estaba abriendo su corazón ahí mismo. Poniéndolo al desnudo y descubriendo su alma frente a ella.
Pero a pesar de todo el desconcierto no la dejaba revelar lo más intimo de su corazón como el lo había hecho delante de esos hermosos ojos cafés suyos.
-Bueno, no lo se...déjame pensarlo..dame un tiempo y no tardaras en volver a oír de mi, Adiós Lucius.-
Le soltó la mano y se fue con su pelo ondeando como de costumbre.
La expresión de Lucius no tenia precio, estaba boquiabierto por su impactante ida pero a la vez, confundido..ansioso...
En la puerta estaba el auto esperándola, ella se subió y el conductor al ver su cara no le dirigió la palabra.
Ella tenia mucho que pensar, amaba todavía a Lucius? Que es lo que en realidad sentía, podría volver con el?
La respuesta...solo ella la sabía. Solo era cuestión de tiempo.
En la mansión Malfoy
Elaine le sonrió tímidamente, y el la invito a pasar.
-Adelante, querida-dijo Malfoy con una voz firme pero cálida.
La muchacha entró a la casa, que por cierto era muy hermoso, tenia techos altos, pisos de mármol, columnas y todas las pistas arquitectónicas de una casa estilo inglesa pero con un toque francés del siglo XIX. Estaba muy bien decorada, con objetos antiquísimos y cuadros de los antepasados de la familia con finos marcos dorados a la hoja.
Los retratos eran todos parecidos, las personas que estaban en ellos tenían el cabello rubio brillante y ojos claros clase grises y miraban a la sala con aire de superioridad. Cuando la chica entró al recinto donde estos se encontraban ,algunos se asomaban y se escapaban a otros cuadros y otros miraban curiosos a la recién llegada.
Lucius la guió hasta una linda sala donde en una mesa ratona estaban ubicadas la tetera, cucharitas y bandeja de plata con dos tazas y el azucar a la derecha brillaba como pequeños granitos de diamante. Se sentaron en unos sillones de cuero verde oscuro y madera .El dueño de casa palmeó y súbitamente apareció Dobby el joven elfo domestico de los Malfoy.
-llamó usted señor?-dijo la criatura
-Dobby sírvenos el té-ordenó Malfoy
Dobby realizó lo ordenado por su amo y en seguida apareció un humeante te color magenta.
-Retírate Dobby- volvió a ordenar Lucius
y sin hablar Dobby se esfumó en el aire.
-Y bien...-esta vez la mirada se dirigió a la chica -Me alegro que hayas venido, hace tiempo que deseaba halarte, no has cambiado en nada, estas igual de bella que siempre-
Ella se sonrojó y sonrió con agradecimiento.
Antes de que Malfoy pudiera decir algo más, Elaine dijo:
-Tu carta me llegó en el momento justo, me has ayudado realmente, debo decirte Lucius, que extrañaba verte.- Ella apartó la vista y la dirigió al piso
Lucius aparentando éxito expresó:
-Me llena de alegría escucharte decir eso , la realidad es que todo lo que dije en la carta es lo que en verdad pasa. He cortado con Narcisa, supongo ha de interesarte- Señaló con tono intrigante y de especulación .
Ella se apuró a contestar,
-Bueno, si tengo que serte sincera, me interesa sí, y debo confesarte que cuando rompimos en el séptimo año, y luego empezaste a salir con Narcisa, me sentí mal.-
-Pero Elaine querida, tú me dejaste, recuerdo bien tus palabras luego de que me dijiste tenemos que hablar y fuimos al Gran Salón: “Lucius, llegue a la conclusión de que por todos esos rumores que han estado rondando sobre tu acercamiento al lado oscuro, no podemos estar más juntos, me rompe el corazón dejarte, pero me asusta y espero que no sean ciertos pero, creo que debemos tomar distancia por un tiempo, en verdad lo siento” y luego de eso te pusiste a llorar y saliste corriendo...
-Emm si, lo recuerdo, pero yo no quería terminar contigo fueron mis amigas las que me convencieron...por eso me dolió mucho y a la semana empezaste a salir con Narcisa lo que me puso peor..-contesto Elaine tratando de evitar la incomodidad.
-Bueno lamento saberlo ahora, siempre creí que no querías estar más conmigo, por eso intente llenar ese vació con Narcisa pero nunca se igualo a ti., simplemente las conversaciones eran diferentes, y bueno..el resto..no tenia comparación, aunque la quería mucho te extrañaba.-
Elaine se sonrojó.
-La razón por la que en verdad te llamé fue porque quiero que volvamos a estar juntos, linda, me complementas y me haces falta desde hace tiempo.-
-Lucius no se que decir...-
-Solo di que si,- la interrumpió Malfoy.
Ella se levanto y desvió la mirada de su compañía...luego de ella Malfoy la siguió, fue hasta donde estaba ella y la tomo de la mano,... lentamente puso la otra en su rostro para dirigir su mirada hacia el, y dulce como nadie dijo...
-Elaine, te prometo que no te haré daño, será tal como antes-
El brillo de los ojos de la esperadaza chica deslumbrada la gélida apariencia de Lucius.
Antes de que ella pudiera decir algo, el muchacho se acerco y la beso cálidamente.
Una cristalina lágrima rodó por su blanca mejilla.
-Hacía mucho que no sentía eso...me has hecho recordar momentos que yo misma me había hecho olvidar- Declaró ella.-Mira Lucius estoy confundida y no se que pensar, recién despertaste sentimientos que por lo visto tenia escondidos en los rincones más inhóspitos de mi corazón, pero al mismo tiempo me confundes y no se que pensar-
-Que es mas fuerte...la confusión o ese sentimiento?-
-No lo se!!!, por eso te lo digo,..-Su voz se quebraba a medida que sus palabras salían de su boca.
-Déjame ser el que te libre de esa confusión y te haga feliz, por favor-
-Mira Lucius se que te amé y que me obligué a no hacerlo más, no se si podré volver a estar contigo otra vez, es turbio lo que siento ahora, pero no pierdas las esperanzas, si lograste despertar el amor que tenia guardado desde hace tanto tiempo con un simple beso no dudo que algo hay –
-Por eso mismo..te extraño Elaine! No dejo de pensar en ti un día de mi vida, no puedo acostumbrarme a la idea de no estar cerca tuyo, ese beso Elaine no sabes lo que lo espere, no sabes lo que lo ansiaba, no te sospechas lo que lo imaginé, tantas veces soñé con el momento de volver a encontrarme contigo, cuantas veces soñé que te tenia en mis brazos como aquellos días, lo que soñé solo tu puedes hacerlo realidad. Por favor déjame que esa fantasía se vuelva realidad y que no se muera como se han muerto tantas otras ilusiones-
Las palabras del joven paralizaron a la muchacha dejándola tan extasiada por aquellas hermosas cosas que acababa de oír. El le estaba abriendo su corazón ahí mismo. Poniéndolo al desnudo y descubriendo su alma frente a ella.
Pero a pesar de todo el desconcierto no la dejaba revelar lo más intimo de su corazón como el lo había hecho delante de esos hermosos ojos cafés suyos.
-Bueno, no lo se...déjame pensarlo..dame un tiempo y no tardaras en volver a oír de mi, Adiós Lucius.-
Le soltó la mano y se fue con su pelo ondeando como de costumbre.
La expresión de Lucius no tenia precio, estaba boquiabierto por su impactante ida pero a la vez, confundido..ansioso...
En la puerta estaba el auto esperándola, ella se subió y el conductor al ver su cara no le dirigió la palabra.
Ella tenia mucho que pensar, amaba todavía a Lucius? Que es lo que en realidad sentía, podría volver con el?
La respuesta...solo ella la sabía. Solo era cuestión de tiempo.
