viernes, 31 de agosto de 2007

Cápítulo. XI


Cáp. XI
El socio

-Ho!! Gracias severus por venir!!- Dijo Ella mientras se abalanzaba y lo abrazaba…
Snape permaneció inmóvil.
-Preferiría que no me tocaras-, dijo con tono cortante
Se aparto mirando para abajo y ruborizada.
-Disculpa severus-, puntualizó Elaine intentando mantenerse discreta.
-Que necesitas Witch? Inquirió el joven.
-Bueno…Veras…Quieres tomar algo? Un té?-
Severus la miró y revoleando los ojos señaló –que sea rápido-
La mujer chasqueó los dedos y apareció el elfo de la familia cos dos humeantes tazas de infusión.
-Toma asiento, por favor…-
Se sentaron en la sala y severus la miró de reojo, antes de que él pudiera decir algo, Elaine rompió el silencio.
-Veras...conoces a Lucius malfoy…?-
Snape arqueó una ceja.
-Bueno…estamos saliendo pero hace rato, que las cosas son…diferentes.-
-Y yo que tengo que ver?- preguntó secamente.
-Bueno, necesito un favor…-
-Que quieres Witch...¬¬-
-Bueno Severus necesito de tus habilidades y tu talento, porque tu…-
-Ve al punto.-
-Bueno…emmm…necesito que...he…
-DILO YA!!-
-Necesito que me prepares una poción.-
-Me has llamado hasta aquí para que te prepare una poción? , tu no puedes hacerla? Porque no se lo pides a tu queridísima Lil…Evans…-
-Yo puedo hacer pociones!, dijo elaine irritada, Pero esta es demasiado complicada, y como tu eres tan brillante y eso...y no se la puedo pedir a Lily porque se burlaría y me costaría una vida de “te lo dijes”.-
-Y que tipo de pocion quieres? Una para curar forúnculos?
Los ojos de la mujer se encontraron con los profundos ojos negros de Snape y estos lo penetraron como leyéndole la mente.
-No...necesito…Verasitaserum…-
-QUE NECESITAS QUE??
-Verasitaserum, respondió tímida.
-quieres hechizar a malfoy?-
Ella sonrió y agacho la cabeza
-Es que necesito que me diga...algo…-
-Y que es eso que quieres que te diga?-
-no te lo puedo decir, lo siento, pero tengo algo a cambio para ti.-
Se levantó y dirigió a la puerta.
-No!! No!! Por favor severus…no puedo pedírselo a nadie más
Snape hizo una mueca
-Te…Te lo diré...pero prométeme que no se lo dices a nadie…
-No seas infantil.
-Bueno...como te explico…resulta que necesito que Lucius me diga algo.
-Eso ya lo habíamos establecido Witch.
-bueno…emmm… creo que está en algo...raro.
-Raro…no seas ridícula.
-En serio severus! Creo que esta en algo peligroso, no puedo decir que, pero necesito saberlo, las cosas no son como antes y me preocupa. Yo lo amo, y quiero saber que le sucede.
-Que sentimental.
-Me vas a ayudar?
-Y que es lo que pretendes que te diga.
-No tengo idea severus! Por eso necesito que me ayudes, por favor. Lo harás?
Snape entrecerró los ojos y curvó los labios.
-Si? , Te pagaré los materiales claro, y además...-
Metió la mano entre sus ropas y sacó y sacó un rectángulo de papel.
-Toma…-
La expresión de Snape cambió ni bien le entregó el papel.
-Una foto de Evans…?-
-Severus no tienes que disimular, se lo que sientes con lily, se como la mirabas en el colegio-
-No se que dices Witch, Evans está con ese…ese maldito, sucio, arrogante de…Potter -
La despecsión de su voz era evidente, ella revoleó los ojos
-Bueno que quieres a cambio Severus, dime, lo que sea…Me ayudarás?-
-Creo que podría Witch, me quedaré con la foto, y es que tanto deseas librarte de ella, págame los materiales si eso quieres, y…-
-lo que sea-interrumpió ella.
-En otro momento te diré, déjame pensarlo.-
Snape empezó a recitar ingredientes y ante la cara de perplejidad de Elaine, inquirió:
-Porqué no estás anotando lo que te digo?-
-He…si…si…Disculpa- apuntó con su varita y apareció un pergamino y una pluma.
-Granos de sopóforo...-pronunció en voz alta.
Luego de unos momentos Snape seguía recitando, completamente de memoria, la largísima lista de componentes, Elaine anotaba apurada y cada tanto miraba sorprendida a Severus, por la capacidad de retener información tan específica.
Al fin snape se calló.
Elaine siguió escribiendo un minuto más y luego levantó la vista del pergamino y dijo,
-Eso es todo?-
-ves acaso, que siga dictando los ingredientes Witch?
-Bueno…- Alzó la vista y sonrió.
Gracias Severus!! Gracias!.
Se precipitó a abrazarlo, pero él, duro como la roca, rígido como una perfecta Estatua y sin siquiera mover los labios, que permanecían quietos e impermutables, la miró severamente.
Elaine se echó atrás, volviéndose a su lugar y sonrojándose, murmuró con un hilo de voz lo que sonó como una disculpa.
-Bueno severus, dime que tengo que hacer.-
-Eres sorda, o corta de mente witch?, te he dicho que vallas a comprar los materiales.-
-Ahora!? – preguntó sorprendida.
-Ho! Disculpa por quitarte tu valioso tiempo, tienes algo más importante que hacer?-
-no no ya voy!...me acompañas o…-
-Creo que sabes ir sola al callejón, tú compra las cosas y ve luego a mi casa, dudo que aquí tengas lo necesario para hacerla adecuadamente.
-he…si….si, te acompaño al jardín.-
-Sé como caminar tres metros solo.-
Snape, con su capa ondeante y su paso decidido, caminó hasta el jardín y desapareció a los segundos.
Ella se levantó del sillón, se uso su capa de viaje, y caminó en la misma dirección que severus y se perdió de vista en un segundo.
Apareció en el Callejón Diagón.
Comenzó a caminar entre la gente, esquivando bultos y paquetes, agachándose de las lechuzas y cuidando donde pisaba.
Primero fue a gringotts, el banco de los magos, y recorrió el pasillo donde altos y enormes escritorios se alzaban desde el piso haciéndote sentir pequeño.
Detrás de cada mostrador se mostraba un duende, criaturas muy inteligentes, pero nada amigables, con orejas puntiagudas y aspecto de bebés feos, con poco pelo y extensas uñas amarillas.
Ella se acercó lentamente a uno de ellos y expresó
Quisiera retirar algo de mi bóveda por favor, Familia Witch, numero 958.
Y tiene la señora Witch su llave? Indagó el duende
Aquí está, dijo ella. Y le entregó una pequeñísima llave dorada y muy emperifollada.
El espécimen la miró desconfiado, y le pidió que la acompañase.
Fueron por unos túneles con rieles y carritos hasta llegar a una gigantesca puerta de hierro con muchas vueltas y ornamentos
El goblin sacó la llave del bolsillo de su diminuta levita y la introdujo en la cerradura.
Enseguida aquellas vueltas y ornamentos comenzaron a moverse
El portón se abrió solo, dejando ver una colosal montaña de oro y otros objetos de valor.
Elaine se adentró en la bóveda y sacó un bolsito de terciopelo azul, que llenó de monedas y luego lo cerró con un lindo cordón.
Salio del banco con los bolsillos llenos de aquel valioso metal amarillo y fue justo a la botica. Compró todo lo que figuraba en la lista que le había dictaminado su socio y con un poco menos de peso en sus bolsillos, las manos llenas de bolsas con extraños paquetes e implementos, hierbas, insectos, esencias y polvos. Se dirigió a la casa de severus. No sabia la dirección, pero visualizó la casa, que una vez, había sido narración detallista y minuciosa de lily.
Buscó un callejón apartado de la gente, para poder desaparecer más fácil, y encontró uno. Angosto, casi despoblado con solamente unas cinco personas, algunas de rostro huraño y hosco, otras llevaban capuchas que evitaban que se les advirtiera el rostro. El callejón era oscuro y lo constituían unos siete u ocho negocios para la elaboración de pociones. Se situó lejos de aquel extraño grupo y cerró los ojos.
Segundos después, se había esfumado.

Cápítulo. X


Cáp. X
Desavenencia


Todo parecía ideal en los primeros meses, los silencios no necesitaban ser llenados con palabras, se decían todo con la mirada, sus manos parecían entrelazadas de tal forma que eran una sola, y cada mensaje estaba dotado de miles de significados ocultos y pasionales. Que hermoso era caminar bajo las danzantes hojas de los árboles que en su recorrido desprendían destellos terrosos y otoñales, que esplendido era mirar sus profundos ojos color tormenta y dejarse llevar por su imaginación. Lucius malfoy parecía perfecto, era caballero, su sangre no comprometía a nadie, muy apuesto, culto y con ese cierto aire imperioso que lo hacia simplemente irresistible.
Todo era tan parecido al colegio, el le acariciaba su cabello, le rozaba la frente, la besaba con tanta suavidad que ni la más frágil copa de cristal se hubiese mecido al contacto de aquellos perfectos labios, que agraciada parecía ser su vida en torno a Lucius, que feliz se mostraba ella, que radiante brillaba el sol sobre sus cabezas, y que celeste figuraba el cielo.
Si bien su sonrisa no se borro en mucho, mucho, tiempo y ella aseguraba estar total y perdidamente enamorada de malfoy, el solidó tronco de su amor comenzaba a debilitarse y a pesar de mostrarse fuerte y robusto como el roble, por dentro era y tan estable como una ramita. Aquellas simientes no fueron consolidadas lo necesario para que esto durara más.
Enamorada, si es que se puede decir de alguna manera, lo miraba con la mirada perdida mitad embelesada mitad aburrida. Los días pasaron, convirtiéndose en semanas y luego en meses. Ya hacia un largo año que Elaine salía con Lucius, su euforia dio paso a la felicidad para luego convertirse en falsas sonrisas y al fin en amargor, claro, al principio esa relación era como un cuento de hadas…mas parecida a una de brujas y espectros que a caballos blancos y príncipes azules. Pero luego se fue desformando para que la rutina copara las jornadas. Día tras día era lo mismo, ir a tomar el té servidos por los elfos, caminar un rato por los jardines, y charlas vacías y extenuantes sobre la aburrida vida de las familias puras de los alrededores. Poco tiempo después la rutina se fue dejando de lado para que la apatía internara en sus vidas, al principio él cancelaba sus pocas salidas apelando que tenía reuniones importantes, encuentros privados o tertulias de ese tipo, más tarde apenas hablaban y al final el ya no contestaba sus cartas.
Pero fue una de esas tardes cuando ella se dio cuenta de la realidad, mi madre nunca se había percatado de lo que el era, hasta ese momento, hacia rato que las cosas venían mal, y detrás de la feliz fachada se ocultaba un infinito vació de peleas y discusiones.
Si, lucius era lindo, encantador, elegante y era uno como ella. Pero no podía dejar pasar la auténtica esencia maligna del señor de rubio cabello. Todos, sus amigos, Lily en especial, le habían advertido la condición que ahora empezaba a salir a la luz, sí ahora ella se había dado cuenta, pero con sospechas no bastaban, necesitaba confirmar sus temores y enfrentarse a la cruenta pero avisada realidad.
Necesitaba un plan, uno infalible, inequívoco e irrefutable, uno que la audaz mente de aquel caballero que en un momento había sido dueño de su corazón no pudiera vislumbrar ni en el más evidente caso.
Horas pasaba elaine sentada en su escritorio, vagando por su cuarto tratando de concebir
Algún argumento para embaucar a Malfoy y arrancarle la información que tanto la intrigaba.
Pensó y pensó hasta que por fin dio con la más excelente idea que jamás se le hubiera ocurrido!
O por lo menos eso pensó ella… era ¡infalible! Claro está que necesitaba mucha suerte, y mucha colaboración…
Si el la ayudaba y le daba lo que ella pretendía entonces el resto tendría que ser audacia y destreza suya, pero primero lo primero, convencerlo de que lo ayudara y darle algo a cambio.
Tenia que buscar una forma de pagarle a su…como llamarlo… ¿socio?...caviló y meditó hasta que simplemente los pensamientos más brillantes fluían de su mente como una canilla abierta.
Necesitaba algo lo suficientemente importante como para que él no se echara atrás.
Nerviosa escudriñó en los rincones, abrió todos los cajones de la cómoda, sacó todo afuera, revolvió cada objeto, por debajo de los muebles, por arriba, en los estantes, dentro de los libros de su inmensa biblioteca, traspapelado entre los documentos de su mesa, bajo la cama, en el cajón de la mesa de luz, en la parte inferior de la mesa de luz y hasta en una tabla saliente en el piso donde guardaba cosas desde niña.
Estaba empezando a desesperarse necesitaba eso tan inminentemente, todo su plan se vería afectado de no tener aquello que ella buscaba. No tenía tiempo de ponerse a recordar y vagar en reminiscencias pasadas, exigía eso, demandaba aquel objeto.
Era total y completamente necesario que ella encontrara lo que estaba rastrando.
Pero luego su mente se iluminó como las antorchas iluminaban los pasillos del castillo escolar.
CLARO!! El baúl del colegio!
Que tonta que había sido!
Accio Baúl! Gritó! Y con su varita apuntando a quien sabe donde, el cofre salio disparado y ella tuvo que agacharse para esquivarlo.
Aterrizó en el piso de madera lustrada de la habitación y se quedó inmóvil, y esperando a ser abierto. Ella se acercó a él como temiendo que la atacara y apuntando a la cerradura murmuró Alohomora! Y al instante se oyó un clic y pudo levantar la tapa.
Dentro del baúl todo estaba tal cual lo había dejado desde que regresó a casa al finalizar Hogwarts, la túnica de Ravenclaw por encima, la apoyó en el piso, dejo ver sus libros, aquel violeta ya gastado Advance Potion Making By Libatius Borage encabezaba la pila, seguidos del libro de transformaciones y encantamientos. Ella quería viajar, para luego convertirse en auror y tener una cierta experiencia, pero ahora era momento de descansar y el estar con Lucius no le había dejado mucho tiempo para viajar.
Examinó sus libros con cuidado, recordando las historias detrás de los garabatos de los márgenes y se permitió volar un rato hasta las viejas aulas del colegio. Sacó también un montón de pergaminos corregidos de ex trabajos prácticos y tareas, un montón de plumas rotas, tinteros ya vacíos, banderas, banderines y pancartas animando a su casa en los partidos de Quidditch, una bolsa con comida para lechuza, regalos de sus amigos, y muy en el fondo del baúl pareció distinguir lo que buscaba. Rebuscó entre las cosas aquella retribución, hasta que al fin dio con lo deseado.
Sonriendo maquiavélicamente y regocijándose en su ingenio, se sentó en su escritorio, sacó una hoja de pergamino, una pluma y escribió:

Necesito de tu ayuda, ven a mi casa, tengo algo que puede interesarte
atte.: Elaine Witch

Ató la nota a la pata de su lechuza, y ululando de felicidad salio por la ventana hasta perderse en la distancia.
Media hora después, la lechuza plateada volvía con un sobre en el pico y luz de suficiencia iluminándole los ojos.
Se posó sobre su percha, y dejo que ella le retirara el recado del pico.
Desató el hilo que lo sellaba y leyó:

Espero que sea importante, estaré ahí exactamente a las 6 PM,…

No continuó leyendo, faltaba media hora para las seis y debía arreglarse un poco y bajar a recibir a su invitado.
Cinco para las seis. Bajó la escalera tranquila, y justó ahí, junto a la puerta del jardín se encontraba una figura oscura, seria y un tanto tétrica.
Mirando altivamente y especulando con el mentón elevado y su capa negra como las mismas sombras cubriéndole todo el cuerpo.
Ella se acercó y el no produjo sonido.
Gracias por venir-, dijo intentando parecer calma.
El no contestó.
Pasa, entra- invito mi madre.
El gran cuervo negro dio un paso hacia delante.
Y bien?- dijo Severus Snape.

Capítulo IX


Capítulo IX
La felicidad retratada


-Elaine me has hecho muy feliz, realmente. No sabes lo que extrañe tenerte entre mis brazos, lo que soñé con el día en que por fin serias mía nuevamente.-
-Calla, Lucius, no digas nada mas, me lo has dicho todo en tu mirada.-
Ella lo tomó de la barbilla con delicadeza y mirándolo a sus ojos con mirada penetrante le dio el más dulce beso que jamás le haya dado. Sus labios apenas rozaron los de Malfoy, pero la delicadeza con la que se lo dio, lo que ese beso produjo dentro suyo, excedió mas allá los limites de su propia imaginación.
Que momento perfecto, ambos entrelazados mirándose a los ojos sin decir una sola palabra, mas que las tímidas y sinceras sonrisas que se dedicaban.
El tiempo, congelado en el aire, pasaba tan lento que el canto de los pájaros de afuera era casi como una pieza maestra de la música clásica, como si entonaran sus penas al viento, como si suspiraran en sus melodías sentimientos ocultos de su alma libre.
Así se sentía ella. Libre, feliz, embriagada de despreocupación, sentía que es sus brazos nada podía sucederle. Todo dejaría de ser un problema mientras la sujetara contra su pecho.
Pero después de todo, la vida continua, de ser por ella, sin problema alguno, se quedaría para siempre abrasada a el, pero sin embargo tenia cosas que hacer.
Con mucha pena por interrumpir el esperado momento, se cargó de ánimos y dijo:
-Lucius debo irme.-
-No, por favor, quédate un poco más-
-Lo siento pero tengo cosas que hacer-
Desviando la mirada se escapo de sus brazos que la sujetaban con anhelo.
Cuando estaba a unos tres metros se dio vuelta, su espléndido cabello la rodeó por un instante mágico y ella le tiro un beso, casi como una mariposa a salir de su capullo, Lucius lo tomo por el aire y ella, agradeciéndole le entrego una sonrisa.
Salió de la casa y se fue volando, que feliz estaba, el sol le acariciaba la piel, el viento si apenas la despeinaba, y las hojas de los árboles danzaban entre las nubes.
Ella sabia que ese día lo recordaría por siempre, pero ahora tenia que volver al mundo real..salir de esa hermosa fantasía de amor y continuar la rutina cotidiana.
Llegó al castillo donde estaba aguardándola una mesa con las típicas masitas y el té.
Ashlyn vio a su hija que volvía a tierra, por decirlo de alguna manera, con una enorme sonrisa estampada en su rostro.
-Eli Darling, porque estas tan feliz si es que se puede saber-
-Madre, solo diré que la felicidad ha golpeado mi puerta y yo estaba ahí para recibirla y afortunadamente se quedará un largo tiempo según creo. –
La madre perpleja la miraba sin saber que decir mas que sonreír y asentir con la cabeza
Ella con la mirada perdida, flotaba en el aire sin mas preocupación que la alegría misma
-Eli, no tomarás el te con nosotras- preguntó Hanna tratando de saber más sobre aquel comportamiento.
-Lo siento hermana, pero ya lo tomé, gracias por tu amabilidad-
Desde cuando trataba a su hermana tan bien? Era mas anormal de lo que parecía pero bueno, todo saldría a la luz con el tiempo..
Cuando Elaine llegó a su cuarto le mandó una lechuza a su mejor amiga que decía lo siguiente:


Lily querida espero que estés bien, no sabes lo que tengo que contarte ven lo mas pronto posible, te abriré la chimenea.
Love, Elaine

En otra parte de Inglaterra vivía Lily Evans con su reciente marido James Potter, ellos se habían ido a vivir juntos y se casaron justo después den terminar Hogwarts.
Gniddew llegó a la residencia de los Potter hasta posarse en la percha especial de la lechuza de james que en ese momento no se encontraba allí, Lily la vio y se acercó a ella, -Gniddew!!! Tanto tiempo sin verte,- decía mientras le acariciaba la cabeza- Traes noticias de Eli verdad? Pasó algo malo?
La lechuza pululaba y hacia señas con la cabeza para que tomara el sobre.
Está bien! Está bien!, Rompió el sello de lacre azul y leyó
Que habrá pasado Gniddew? Sabes algo?
El animal la vio con cara de “a mi no me preguntes yo solo entrego las cartas”, la joven pareció entender esa seña y le contestó
De acuerdo amiga, me cambio y enseguida estaré contigo.
Diez minutos después volvió con polvos flu en la mano y se despidió de la lechuza que emprendió vuelo y se perdió en el horizonte.
Bueno parece que iré sola, acotó Lily, James honney!
-Si mi amor?
El que havia dicho eso era james, el hermoso Gryffindor del cual todas estaban enamoradas pero solo Lily havia podido conquistar su corazón verdaderamente.
Era inteligente y amoroso aunque algo engreído y arrogante pero eso lo hacia mas divertido también.
-James me iré un momento a casa de Eli, De acuerdo?^^-
-De Elaine Witch?- preguntó extrañado..
-Si, de ella parece que tiene noticias importantes, quien sabe lo que ha hecho ahora-
-Mándale Saludos de mi parte ^^-
Claro, mi vida- y lo despidió con un cálido beso
EL ESCAPE! Gritó Lily, y tras sentir una Sensación de succión ya muy familiar, aterrizó en el piso de la recamara de Elaine toda cubierta hollín.
-Elaine al verla echó a reír.
-JAJAJAJ...Pareces un hipogrifo-
-Espero que lo digas por lo negro amiga ¬¬ -
-Claro, claro levántate del suelo quieres, Scourgify! Dijo y apuntando a su amiga limpiándole las ropas.
Bueno que es eso tan importante que tenias que decirme?.-inquirió Lily
-Hay amiga, estoy tan feliz realmente!*-*-
-Pero que paso cuéntame!-
-Bueno...se que no te agradará en lo absoluto pero eres mi amiga y debes saberlo..-
-¡Dale! ¡Deja de dar vueltas y ve al punto! -
-Bueno no me presiones…lo que quiero decir es…estoy saliendo con...-
-¡Estas saliendo con alguien! Que genial! Con quien!! Dime por favor!-
-Ya va! Si solo no me interrumpieras ¬¬ estoy saliendo con...Lucius -
-Lucius…no me suena, donde lo conociste? Yo lo conozco?-
-Malfoy, Lily...-
-¡QUE!! ¡ESTAS DEMENTE! ES UN MORTIFAGO, POR FAVOR DIME QUE ES UNA BROMA! -
-No, no Lily, el cambió y lo amo...entiende... -
-Ahí Eli…Pero estas segura... -
-Si Lily mucho, nada sentí antes como lo que me hizo sentir el, me hace sentir…especial, amada -
-Bueno, nunca pensé que un rayo caería dos veces en el mismo lugar pero si estas feliz espero que no te equivoques-
Yo también,...

Continuaron hablando por mucho tiempo hasta que a la hora de la cena Lily dijo
Es tarde Eli me debo ir, James te manda saludos,
Mándale a el también! Te quiero Lily, gracias por escucharme,
Estoy para lo que necesites, y lo sabes, Adiós
Y desapareció entre las llamas.

Capítulo VIII




Capítulo 8
Aquella inesperada visita

El vació sonido del viento nublaba los pensamientos de Elaine. Pero fuera de eso estos estaban demasiado cerrados por si solos, mas bien eran un enjambre de enredos, la decisión era tan difícil de tomar...
Estaba segura de que todavía sentía algo por Malfoy
Pero también suponía, al menos, que lo sentía por aquel muchacho muggle..pero ya había dejado en claro que no podía estar con el, y que no podía ilusionarse..
Solo quedaba una solución, una respuesta para matar mas de pájaro de un tiro..a ver..analizando la situación...saliendo con Malfoy no solo se olvidaría de Claudio sino que también...también..bueno no importa qué pero algo había además .
Entonces estaba decidido, saldría con Lucius..total el que no arriesga no gana no?

***

Elaine no cenó , se acostó ni bien llegó a la casa..
Durmió toda la noche pero soñó mas bien recordó todo lo que había pasado con Malfoy en el colegio.
A la mañana siguiente luego de ya haber desayunado, estaba leyendo un libro del colegio (que le traía muchísimos recuerdos por las notitas en los márgenes de las hojas que le dejaban sus amigas y por supuesto Lucius y alguna que otra de Potter.) y de la nada aparece Binny que parecía muy agitada con noticias importantes.
-Señorita Elaine!! Tiene visitas, no me dijo quien es pero parece ser importante!!-
-De acuerdo Binny gracias..ya voy..-
bajó las escaleras apurada y se dirigió a la sala donde lo esperaba su misterioso visitante.
Este estaba sentado en un sillón y por lo que podía vislumbrar tenía el cabello negro azabache y grasoso, el se levantó del asiento en cuanto ella entró en la habitación.
-Severus!- dijo alarmada Elaine,
Severus Snape era un amigo de Malfoy, de la misma casa (slytherin) que normalmente andaba solo estudiando pociones, era muy inteligente el mejor de la clase de Horace Slughorn junto con Lily Evans (una amiga de Elaine de la casa Gryffindor). Era de aspecto sombrío con una nariz ganchuda y aguileña ojos negros al igual que su cabello, este grasiento y a la altura de los hombros. Tenía un carácter muy peculiar, era frío y sarcástico, distante pero muy querible en el fondo, para aquellos que sabían comprenderlo.
-Que haces aquí, pasó algo?-
-Al parecer Witch no te simpatiza mi visita por lo que veo..- Señaló el joven con su tono frío y cortante de siempre.
-No por favor, es solo que nunca pensé que llegarías a venir..- intentó explicar la muchacha.
-Basta de vueltas Witch, vamos a lo que nos concierne- prosiguió Severus –El motivo por el cual he venido es porque, Malfoy, supongo que lo conoces,*(nótese el sarcasmo)*
ha sufrido una extraña enfermedad que hace que delire y desconozco la razón por la que menciona tu nombre-
-Mi nombre,- pregunto ella...
-Si Witch ¬¬ tu nombre, que eres sorda, es por eso que..- pero el no pudo continuar,
-pero yo que tengo que ver, no hice nada yo..-
-Déjame seguir quieres ¬¬...Malfoy te esta pidiendo a gritos, pero no he podido distinguir si es parte del delirio, intenté que tomara una poción que preparé pero es tan terco que solo a ti quiere -
-Severus! Por favor, que pasó!, ve al punto!-
-Ya te lo he dicho Witch! Esta enfermo y pide verte,.. tan complicado de comprender es eso!...-
-Gracias Sev, en serio, ya voy para allá!!!!-
-Te pido que no me llames así..-
-Lo siento..he me voy disculpa que no te ofrecí nada, puedes venir cuando gustes...
ACCIO NIMBUS!- y la escoba bajó descendiendo por las escaleras y luego apareció Binny con su capa,
-tome señorita-le acercó la prenda a Elaine y luego hizo una reverencia hacia los magos presentes.
-Bueno, Witch creo que me iré entonces-
-Gracias Severus!!-
pero el no contestó, ya iba camino a la salida.
La muchacha se subió a su escoba y salió volando hacia la mansión Malfoy.
Al poco rato llegó y las puertas se abrieron automáticamente ella entró en el predio.
Dejo la escoba y corriendo fue hasta la habitación de Lucius... es de suponer, que sabía en donde quedaba..
El estaba tendido en la cama, Elaine con los ojos llenos de lagrimas se arrodilló a su lado y se puso a sollozar.
-Elaine querida, no llores, no vale la pena llorar por una mentira.
La mirada se dirigió a los cristalinos ojos de Lucius, con incredulidad y curiosidad al mismo tiempo.
-Te explicaré, no estoy enfermo, linda, ni nada parecido- reveló Malfoy con una sonrisa de satisfacción.
-Convencí con mucho esfuerzo a Severus para que valla a tu casa, y finja que yo estaba enfermo, porque? te preguntarás, bueno, no es que desconfié de vos, pero dudaba un poco de que llegaras a venir, así que te puse a prueba para ver si en verdad te importaba como creía, es mi placer poder decir que mi hipótesis era correcta y que si te importó, acaso estoy equivocado?-
concluyó con su explicación , la expresión de Elaine de asombro, enojó y sorpresa
era demasiado notoria, tanto que estalló y dijo:
-Como has podido hacerme esto Lucius, jugar así conmigo de esa manera..es sucio y ruin..-
-No mi estimada, no es ni sucio ni ruin es inteligente, tu sabes de inteligencia, es una cualidad muy destacada de tu precioso ser-
-no me adules!! Estoy enojada..-
-no linda, no lo estas solo estas sorprendida porque tengo razón-
Se levantó de la cama y con altiva expresión apuntó,
-Te importo, hazme el favor de no ser tan orgullosa y admitir que todavía sientes algo por mi-
-Bueno si, me has colmado la paciencia Malfoy, es verdad siento algo por ti y qué!!-.
no sabía que es lo que acababa de decir, pero ya estaba hecho.
Avergonzada se dio media vuelta para retirarse y Lucius la tomo de la muñeca y la aprisionó contra su pecho.
-En ese caso, no hay mas que hacer, dijo
y esta vez ella fue quien lo besó, y luego añadió con una dulce voz:
-Como en los viejos tiempos Lucius, como en los viejos tiempos-.

Capítulo VII


Capítulo VII
En la mansión Malfoy


Elaine le sonrió tímidamente, y el la invito a pasar.
-Adelante, querida-dijo Malfoy con una voz firme pero cálida.
La muchacha entró a la casa, que por cierto era muy hermoso, tenia techos altos, pisos de mármol, columnas y todas las pistas arquitectónicas de una casa estilo inglesa pero con un toque francés del siglo XIX. Estaba muy bien decorada, con objetos antiquísimos y cuadros de los antepasados de la familia con finos marcos dorados a la hoja.
Los retratos eran todos parecidos, las personas que estaban en ellos tenían el cabello rubio brillante y ojos claros clase grises y miraban a la sala con aire de superioridad. Cuando la chica entró al recinto donde estos se encontraban ,algunos se asomaban y se escapaban a otros cuadros y otros miraban curiosos a la recién llegada.
Lucius la guió hasta una linda sala donde en una mesa ratona estaban ubicadas la tetera, cucharitas y bandeja de plata con dos tazas y el azucar a la derecha brillaba como pequeños granitos de diamante. Se sentaron en unos sillones de cuero verde oscuro y madera .El dueño de casa palmeó y súbitamente apareció Dobby el joven elfo domestico de los Malfoy.
-llamó usted señor?-dijo la criatura
-Dobby sírvenos el té-ordenó Malfoy
Dobby realizó lo ordenado por su amo y en seguida apareció un humeante te color magenta.
-Retírate Dobby- volvió a ordenar Lucius
y sin hablar Dobby se esfumó en el aire.
-Y bien...-esta vez la mirada se dirigió a la chica -Me alegro que hayas venido, hace tiempo que deseaba halarte, no has cambiado en nada, estas igual de bella que siempre-
Ella se sonrojó y sonrió con agradecimiento.
Antes de que Malfoy pudiera decir algo más, Elaine dijo:
-Tu carta me llegó en el momento justo, me has ayudado realmente, debo decirte Lucius, que extrañaba verte.- Ella apartó la vista y la dirigió al piso
Lucius aparentando éxito expresó:
-Me llena de alegría escucharte decir eso , la realidad es que todo lo que dije en la carta es lo que en verdad pasa. He cortado con Narcisa, supongo ha de interesarte- Señaló con tono intrigante y de especulación .
Ella se apuró a contestar,
-Bueno, si tengo que serte sincera, me interesa sí, y debo confesarte que cuando rompimos en el séptimo año, y luego empezaste a salir con Narcisa, me sentí mal.-
-Pero Elaine querida, tú me dejaste, recuerdo bien tus palabras luego de que me dijiste tenemos que hablar y fuimos al Gran Salón: “Lucius, llegue a la conclusión de que por todos esos rumores que han estado rondando sobre tu acercamiento al lado oscuro, no podemos estar más juntos, me rompe el corazón dejarte, pero me asusta y espero que no sean ciertos pero, creo que debemos tomar distancia por un tiempo, en verdad lo siento” y luego de eso te pusiste a llorar y saliste corriendo...
-Emm si, lo recuerdo, pero yo no quería terminar contigo fueron mis amigas las que me convencieron...por eso me dolió mucho y a la semana empezaste a salir con Narcisa lo que me puso peor..-contesto Elaine tratando de evitar la incomodidad.
-Bueno lamento saberlo ahora, siempre creí que no querías estar más conmigo, por eso intente llenar ese vació con Narcisa pero nunca se igualo a ti., simplemente las conversaciones eran diferentes, y bueno..el resto..no tenia comparación, aunque la quería mucho te extrañaba.-
Elaine se sonrojó.
-La razón por la que en verdad te llamé fue porque quiero que volvamos a estar juntos, linda, me complementas y me haces falta desde hace tiempo.-
-Lucius no se que decir...-
-Solo di que si,- la interrumpió Malfoy.
Ella se levanto y desvió la mirada de su compañía...luego de ella Malfoy la siguió, fue hasta donde estaba ella y la tomo de la mano,... lentamente puso la otra en su rostro para dirigir su mirada hacia el, y dulce como nadie dijo...
-Elaine, te prometo que no te haré daño, será tal como antes-
El brillo de los ojos de la esperadaza chica deslumbrada la gélida apariencia de Lucius.
Antes de que ella pudiera decir algo, el muchacho se acerco y la beso cálidamente.
Una cristalina lágrima rodó por su blanca mejilla.
-Hacía mucho que no sentía eso...me has hecho recordar momentos que yo misma me había hecho olvidar- Declaró ella.-Mira Lucius estoy confundida y no se que pensar, recién despertaste sentimientos que por lo visto tenia escondidos en los rincones más inhóspitos de mi corazón, pero al mismo tiempo me confundes y no se que pensar-
-Que es mas fuerte...la confusión o ese sentimiento?-
-No lo se!!!, por eso te lo digo,..-Su voz se quebraba a medida que sus palabras salían de su boca.
-Déjame ser el que te libre de esa confusión y te haga feliz, por favor-
-Mira Lucius se que te amé y que me obligué a no hacerlo más, no se si podré volver a estar contigo otra vez, es turbio lo que siento ahora, pero no pierdas las esperanzas, si lograste despertar el amor que tenia guardado desde hace tanto tiempo con un simple beso no dudo que algo hay –
-Por eso mismo..te extraño Elaine! No dejo de pensar en ti un día de mi vida, no puedo acostumbrarme a la idea de no estar cerca tuyo, ese beso Elaine no sabes lo que lo espere, no sabes lo que lo ansiaba, no te sospechas lo que lo imaginé, tantas veces soñé con el momento de volver a encontrarme contigo, cuantas veces soñé que te tenia en mis brazos como aquellos días, lo que soñé solo tu puedes hacerlo realidad. Por favor déjame que esa fantasía se vuelva realidad y que no se muera como se han muerto tantas otras ilusiones-
Las palabras del joven paralizaron a la muchacha dejándola tan extasiada por aquellas hermosas cosas que acababa de oír. El le estaba abriendo su corazón ahí mismo. Poniéndolo al desnudo y descubriendo su alma frente a ella.
Pero a pesar de todo el desconcierto no la dejaba revelar lo más intimo de su corazón como el lo había hecho delante de esos hermosos ojos cafés suyos.
-Bueno, no lo se...déjame pensarlo..dame un tiempo y no tardaras en volver a oír de mi, Adiós Lucius.-
Le soltó la mano y se fue con su pelo ondeando como de costumbre.
La expresión de Lucius no tenia precio, estaba boquiabierto por su impactante ida pero a la vez, confundido..ansioso...
En la puerta estaba el auto esperándola, ella se subió y el conductor al ver su cara no le dirigió la palabra.
Ella tenia mucho que pensar, amaba todavía a Lucius? Que es lo que en realidad sentía, podría volver con el?
La respuesta...solo ella la sabía. Solo era cuestión de tiempo.

Capítulo VI




Capítulo VI
El otro




La carta estaba en un sobre sellada con lacre verde y las iniciales L.M adornadas con una serpiente, Elaine ya suponía quien era, pero prefirió sorprenderse, así que abrió el sobre y sacó el pergamino de adentro..., la persona que la abría escrito tenia una caligrafía hermosa, letras con firuletes por todos lados, y un pulso muy firme. La carta decía lo siguiente:


Estimada Elaine,
Ha pasado mucho tiempo desde nuestro último encuentro, las clases en Hogwarts ya han terminado y te interesaría saber, presumo, que he roto con Narcisa, por motivos ajenos a esta carta, Es por eso que en los últimos días he estado pensando mucho en ti. ,De lo bien que la pasábamos en el colegio, me gustaría encontrarme contigo para hablar y recordar viejos tiempos.
Te espero en mi mansión que supongo ya sabes donde queda, hoy a la hora del té,
Atentamente, Lucius Malfoy


Elaine había salido con Lucius Malfoy en el sexto año y principios del séptimo pero luego empezó a salir con Narcisa Black, Se sospechaba que el se había unido a una especie de grupo que empezaba a formarse al que llamaban mortifagos o algo así, pero según recordaba, a pesar de la dura y fría corteza exterior de Lucius, el siempre había sido muy atento con ella. Así que no veía el motivo de su ausencia a la cita.
Eran las tres de la tarde del miércoles, Tenia una hora y media para arreglarse, busco en el closet que ponerse y encontró un vestido perfecto!! Era tan hermoso, verde cono le gustaba a Lucius, simplemente era EL VESTIDO
Así que se soltó le cabello y se puso unas orquillas con mariposas y esmeraldas.
La carta había llegado justo, no podía pensar en una mejor excusa para olvidarse de Claudio, que su antiguo novio Lucius Malfoy.
Lo recordaba tal como hace un año atrás. Su cabellera rubia y sus ojos celestes, piel blanca y una elegancia insuperable. Si se podía decir, su familia al igual que la de ella pura, tenia una importancia relevante en el mundo mágico...
Así que una vez lista, salió por la puerta.
-Madre, necesito usar el RR, no puedo ir en escoba esta vez-
-y porque no, a donde vas?-
-Voy a la mansión de Lucius madre, recuerdas. Malfoy?-
-OH... si. Sí..Lucius Malfoy..De acuerdo.. Binny!!!
En ese momento apareció la elfina domestica y dijo:
Sí señora..?
Prepara el RR que Elaine debe salir de la ciudad..
-Claro miladi enseguida-
...Cinco minutos después volvió a aparecerse y añadió..
Esta listo señorita, la esperan en la entrada
Con gran elegancia Elaine salió y allí estaba el RR tan clásico y perfecto como de costumbre
Se subió al espectacular Rolls Royce, por la puerta trasera obviamente y emprendió viaje...
-Señorita. Esta lista para despegar?..- dijo el conductor..
-Por supuesto Windool-
El auto se desprendió del suelo y alcanzó la altura de las nubes. Parecía que flotaba entre copos de algodón
El lujoso transporte llegó rapidísimo a la mansión Malfoy. Un Espléndido portón de hierro forjado, se asomaba mientras el RR bajaba al suelo. Era tan fastuoso, con tantos detalles, en el centro tenia una M cursiva (el significado es obvio) y a su alrededor montones de firuletes, fornituras y adornos, a cada lado de la letra unas serpientes erguidas como si mostraran orgullosas su distinción Slytherin, que por supuesto representaba mas que a nadie a la familia por siempre de esa casa, los Malfoy.
Un portón altísimo con tantos ornamentos que casi era imposible ver el camino detrás, Ni bien el vehículo toca el piso, estas señoriales compuertas se dividieron dejando ver un camino asfaltado con árboles a los lados casi formando una galería de forraje. El auto se deslizaba por el asfalto sin emitir ningún sonido, es más el único, sonido que se oía era el de los ruiseñores cantándole al sol.
Luego de pocos minutos compensados por el relajante concierto de las aves, ella se empezaba a sentir nerviosa. no por preocupación sino por ansia, no había pasado tanto tiempo desde que ella se encontró con Lucius pero si no recordaba mal el siempre le había producido un cosquilleo en el estómago. Como olvidar esos tan maravillosos años en Hogwarts de los que tanto había disfrutado. Esas interminables tardes en los jardines acompañada de el que tan sensible era con ella, (por mas imposible de creer que fuera). Tan atento y amoroso, a pesar de ser ella de Ravenclaw y el de Slytherin las diferencias eran mínimas. Bueno..siempre le pareció que hablaba de los impuros y los muggles con un tono de desprecio y desdén pero fuera de eso, se parecían bastante. Tenia que admitir que aunque ella hubo un tiempo durante el tercer año que salió con james Potter (un Gryffindor del cual todas las chicas del colegio estaban atrás dado que si era MUY apuesto e inteligente) siempre se sintió atraída por Lucius y que cuando por fin se puso de novia con el, la rivalidad entre los muchachos aumento como si la “posesión” de Elaine significara una batalla perdida para Potter.
Pero en fin, ahora la cercanía con Lucius era tan pequeña que casi podía ver el brillo de sus ideales ojos desde el camino. Ya estaban por llegar...cada vez más cerca...se empezaba a ver una esquina de la soberbia mansión blanca. El edificio era tan sublime, con columnas, ventanales gigantescos, gárgolas, mascarones y molduras por doquier. Una enorme puerta de madera de alzaba en el entro de la mansión de forma simétrica pero armoniosa.
Ya había estacionado el auto cuando al levantar la vista lo vio. Ahi estaba, con su túnica tan refinada como de costumbre, con su resplandeciente pelo dorado como rayos de sol y su mirada clásica. Estaba esperándola.
Elaine bajó del auto y automáticamente Lucius la tomo de la mano y la besó. Alzó la mirada y sus penetrantes ojos celestes se clavaron en los de la chica y dijo con vos tan suave y atraparte:
-Elaine Aireen Witch, te estaba esperando.-

Capitulo V


Capitulo V
The five o’clock tea


Bueno, ya había resuelto un problema, pero se le presento uno mayor... era un muggle, se había involucrado con un muggle, pero... pensó esperanzada, no es algo serio,... solo salimos unas dos veces... no me puede afectar en nada. Ósea... no siento nada por él... verdad? Se preguntó a sí misma. Mientras deambulaba por su habitación de un lado a otro como un tigre encerrado, cada tanto se miraba en el espejo, tal vez deseando no ser ella la que se encontraba en esa situación, deseando que no fuera ella la que se había encontrado con aquel joven muggle, pero todas las veces que se vio en el espejo, el reflejo era el mismo... desafortunadamente para Elaine era ella.
.uuf uuf, cálmate, respira, serénate Elaine serénate, -se repetía una y otra y otra vez..
Con la idea de olvidarse de todo hizo aparecer una taza de hidromiel, bebió un sorbo y se recostó en la cama.

A las dos horas sintió un toc-toc en la ventana. Era Gniddew su lechuza moteada, se despertó sobresaltada, y corrió a abrirla, el ave entra revoloteando en el cuarto y al posarse sobre su perchero habitual, le entrego el sobre.
Estaba sellado con cera y las iniciales L.M. justo estaba por abrirlo cuando escucho a su madre que la llamaba desde abajo.
-ELAINE!!!, hora del té querida!!! Son las 5!-
Ya voy! En un segundo. !..metió el sobre en un cajón, y bajo a la sala,
Sobre la mesa del comedor había unos platos de plata labradas con la W grabada en el borde, y lo llenaban muffis y masitas de chocolate, naranja y limón, y además había otra con un cheese cake , la mesa del comedor estaba vestida con un mantel blanco con un pequeño bordado y servilletas haciendo juego.
Sobre ella, una tetera, tres tazas, cada una con su cuchara, platito y servilleta correspondiente y edemas un tenedor de postre. También un azucarero con sus pinzas ya que el azucar era en terrones. La porcelana, estaba adornada con pequeñas flores como era tradicional en la vajilla inglesa.
La ceremonia del te era un acto habitual y cotidiano en cualquier morada de Inglaterra. Según la formalidad del evento, ya sea una reunión, un coctail, o un té informal, la mesa era siempre diferente. Pero en las familias más importantes esta ceremonia era siempre muy elegante y completa, Así era la casa de los Witch, cada tarde a las 5 las mujeres de la casa se reunían a tomarlo y a conversas sobre su día.
Elaine se sentó en una silla junto a su hermana y enfrente de su madre, cuando estaban sentadas apareció Binny, su elfina domestica vestida con su habitual vestidito negro, y su delantal y cofia blancos. Primero le sirvió a Ashlyn porque era la mujer de la casa, luego a Hanna que estaba sentada a la derecha, como era habitual en el protocolo y por ultimo a Elaine.
Dos terrones de azucar y una rodaja de limón por favor, -
Si señorita, dijo Binny con su chillante y aguda voz.
Hanna empezó a relatar su de costumbre aburrido día, cuando Elaine la interrumpió:
-saben una cosa, discúlpenme pero necesito un paseo en escoba.-
Ella se levantó de la mesa y volvió a su habitación, se cambió, agarró su escoba y salió por la puerta.
Llegó al jardín, y emprendió vuelo. Estaba atardeciendo y los colores que coloreaban el cielo eran tan incontables como peces en el mar.
Sobrevoló el lago y luego el bosque una y otras y otra vez hasta llegar a un claro, descendió y se recostó sobre un árbol a pensar que haría con Claudio,... El martes tenían otra cita, pero si iba estaría prolongando el inicio de algún tipo de relación y sino iba se preocuparía, y no podía mandarle una lechuza porque era totalmente extraño para los muggles. Pero no seria raro. Sí! Le haré una carta, y se la daré al señor del bar! Pensó eufórica pero algo triste.
Se levantó, se sacudió en vestido, y retomó en vuelo. Llegó al castillo para la hora de la cena.



* * *


Luego de comer subió a su cuarto para escribirle la carta, abrió el cajón, saco un trozo de pergamino y una pluma, entonces escribió.

Querido Claudio:
He estado pensando mucho, y llegue a la conclusión de que no puedo verte mas,
Sos muy agradable y todo, pero si prolongo nuestros encuentros generaría en mí y en ti una ilusión que no deseo que exista, ya que podrimos salir lastimados los dos.
Las circunstancias de mi familia y motivos que no puedo revelarte, me han llevado a tomar esta decisión.
Por favor espero que puedas perdonarme, entenderme y olvidarte que alguna vez me conociste. Todo lo que puedo decirte ahora es lo siento.
Sinceramente, Elaine

Fue a sacar un sobre y vio la carta que le había traído su lechuza por la tarde, la tomo y nuevamente leyó L.M

Capitulo IV


Capitulo IV
La primera cita


Era la misma sonrisa que la que la había ayudado el otro día, la misma que vio en el bar, aquella, tan igual y cálida como siempre.
-Hola!-saludó alegremente Claudio
-Hola... -Respondió
-Me alegro que hayas venido
Ella se limitó a sonreír.
Caminaron silenciosamente dirigiéndose miradas infantiles y dulces, hasta llegar al bar del primer encuentro. Se sentaron en una mesa cerca de la ventana, desde la que se veía un puesto del mercado que vendía instrumentos de cocina en el cual una torre de ollas oscilaba peligrosamente.
Cuando llegó el mozo a su mesa ella dijo:
Una cerveza de manteca por favor, -al ver la expresión de rareza de ambos hombres s apresuró a corregir esperando estar en lo cierto
-Disculpe es una cerveza d Inglaterra, umm un ca-fe?-
Espero no sonar demasiado extraña pensó
-Esta bien señorita, y para el señor?-dijo el mozo
-bueno yo quisiera una cerveza, gracias-
El mozo anota el pedido y fue para la cocina, luego él se rió
- que de te ríes!!!!-pregunto la joven
Es que tu voz cuando pediste el café sonó como si no supieras lo que... y a parte... cerveza de manteca jajajajaja-
Ella sonrió vergonzosamente y dijo: - Bueno en Inglaterra yo bebo la cerveza de manteca, es realmente deliciosa, y con respecto al café... todavía no domino el español.
Les trajeron sus pedidos a los pocos minutos y después de agradecerle, continuaron su charla.
-y bien... que me cuentas de tu vida, hasta ahora solo sé tu nombre y que eres de Inglaterra-dijo Claudio
-lo mismo yo-agrego ella
-Bueno... y donde estudiaste? ¿Dónde vives, tu familia, algo?! , Pregunto ansioso y ella por un momento no supo que responder, pero, de repente su interrogante, aquel que tan recurrente había sido durante los últimos días tuvo solución. Estaba casi segura de lo que en verdad era, solo tenia que responder a la pregunta del joven para asegurarse de que estaba en lo cierto. Entonces dijo:
-Recién acabo de salir del colegio, Estudie en Hogwarts una escuela por donde yo vivo, la conoces?- y ni bien pronuncio estas palabras espero con todas sus ansias que su respuesta sea Sí pero..
-no, nunca la escuche nombrar-
No podía ser cierto. Estaba segura, de que era...era...UN MUGGLE!!!

Su alma cayo al piso en un instante... no es que ella los odiara ni nada pero el problema era que su sangre la de cada miembro de su familia era total y completamente pura, ni un rastro, ni una gota de sangra no mágica e los centenares de generaciones que conformaban el apellido Witch.
Para romper la hiel que se prolongaba se apresuro a decir.
-es una verdadera lastima, es un colegio realmente hermoso-
-y donde vives. -prosiguió
-vivo en las afueras de Londres, en un pequeño astillo que perteneció a mi familia desde siempre.
Su expresión le hacia parecer que había visto un fantasma, estaba atónita!
Ella se ríe inocentemente y continuó.vivo con mis padres y mi hermana, tengo un hermano pero vive en Norteamérica, y tu?-Pregunto Elaine
-yo..yo vivo en una casa, un departamento de soltero en realidad, ja ja ja,-
ella rió también.
-Estudie en un colegio de por acá él, no creo que lo conozcas,
pero antes de qué cualquiera de los dos pudiera agregar algo mas, aquella torre de ollas del puesto de enfrente, cayó provocando un estruendoso ruido, lo que hizo que ella se percatara de la hora,
-Disculpa, me debo de retirar, ya es tarde, me espera un lago viaje, lo siento. - y se levanto, justo en ese momento él la tomó de la mano y le dijo:
-déjame volver a verte, el próximo martes y todos los siguientes, por favor.-
El brillo de sus ojos color de miel, reflejaban una sincera cota de esperanza. No se podía resistir aquélla mirada tierna. Tal vez, si solo fueran amigos,
-Esta bien... a la misma hora de siempre, acá en el bar.
Concluyo sus palabras con una sonrisa, el jamás la había visto irse así, su capa ondeaba con cada paso que daba y su cabello parecía danzar con el viento. Desplegaba elegancia en cada paso. Claudio se sentía como bajo un hechizo, le pareció por un momento que el mundo sé había detenido y que solo ella lo hacia girar.

Por otro lado Elaine pensaba en lo que haría, al llegar al sendero del principio, común giro desaprecio.

Capitulo III


Capitulo III
En el Escape



Al llegar a su casa, ya era de noche pero nadie se había percatado de su ausencia, dado que la casa era tan grande que siquiera se habían molestado en buscarla, llego antes de cenar, así que se traslado a su habitación y, como era costumbre, se cambio para la cena.
Traía un vestido largo color escarlata, con detalles es cintas rojas de terciopelo, la cena fue bastante tranquila, casi hablaron y lo poco que dijeron fue “pásame la carne por favor”.Luego de la cena, en la que poco comió, comparado a lo mucho que su cabeza revivía lo ocurrido en la tarde, se retiro nuevamente, a su habitación. Pensaba en que tal vez él sea igual que ella, de sangre mágica, y pura, como la que recorría sus venas,, pero de repente un temor con un dejo de preocupación estremeció su cuerpo, mientras atravesaba la sala que precedía al comedor. Ese trayecto hacia su cuarto pareció eterno.
Y si todo el futuro de su familia quedaba estancado al enamorarse de un muggle? Y si su sangre se veía manchada y su prestigiosa estirpe amenazada? Podía la historia de la familia verse arruinado por el hecho de mezclarse con alguien diferente?...No, no podía ser cierto. Borró de su mente cualquier temor equivoco y comenzó a subir la hermosísima escalera.
Al llegar a su cuarto, una habitación amplia y espaciosa, con muebles finos de roble tallados a mano, y una cama que se imponía sobre el resto y un techo alto, Se cambió a su ropa de cama y se hundió es las sabanas de algodón egipcio blanco. El sueño se apodera de ella a los pocos minutos. Esa noche no soñó, o por lo menos eso parecía...
A la mañana siguiente bajó al enorme jardín lleno de plantas y flores diversas (todas mágicas) y se sentó en la mesa al aire libre para desayunar, luego se cambio y salió a dar un paseo en escoba, por los terrenos de la casa, El viento le soplaba en la cara y al pasar sobre el lago el sol le nubló la vista. Después de volar masomenos media hora descendió al jardín nuevamente, como ya era hora de comer se dirigió al comedor. El resto del día al igual que los siguientes, no tubo mayor importancia.
Llegó el martes, como habían quedado, Elaine se alisto en su habitación, dudó en atarse o soltarse el pelo, pero optó por dejárselo natural. Su cabello le caía por mas allá de los hombros en forma de cascada, la luz qué inundaba el cuarto proveniente de las altas ventanas le otorgaba un resplandor sin igual. Aunque lacio, su pelo poseía unos pocamente definidos bucles que hacían aun más elegante y voluminoso su castaña melena.
Vestía un vestido largo de color púrpura con cuello alto, mangas largas que terminaban en puntillas de un tono más oscuro que la tela a medida que se ensanchaban. Un vestido verdaderamente hermoso que la hacia lucir radiante. Se puso al final una capa de viaje negra y emprendió el recorrido hasta el jardín –Iré en escoba pensó- Había pocas cosas que le despejaran la mente y le reconfortara mas que volar en escoba al calor del brillante sol. Aunque luego de reflexionar que los muggles podían detectar su presencia, opto mejor por aparecerse, y dejar la satisfacción de un viaje vespertino para otro momento.
Entonces pensó en las tres D que había aprendido en su curso en Hogwarts y luego de esa ya tan conocida sensación de succión se vio nuevamente en aquel sendero despoblado y remoto de la ultima vez. , Todo estaba igual, que la semana anterior, el mercado, la gente abarrotada de baratijas y la flameante bandera en lo alto. Pero otra vez la inconclusa pregunta invadió sus pensamientos, si era mago porque nunca lo había visto en el colegio y tampoco podía ser de sangre pura, ya que quedaban pocos y ella suponía conocerlos a todos...
Por un momento vació en marcharse, y su mirada mostraba arrepentimiento y culpa, pero ya era tarde. Él tan apuesto como siempre, la miraba desde es otro lado del camino sonriéndole amablemente.

Capitulo II


Capitulo II
El atardecer en el puerto


Entonces Elaine decidió romper el selénico para no quedar como una boba,
-Emm disculpa, yo estada distraída y umm... -dijo con vos lo más calmada que pudo aunque se notaba nerviosa.
-No hay problema, No eres de por aquí verdad? –antes de que Elaine le contestara el ya había asumido su respuesta, se mostró comprensivo y luego agregó, -quieres ir a tomar algo y que te muestre el lugar,
-Eh bu... e... no- titubea ella con tono algo infantil,
Allí iban los dos caminando por el mercado hasta el bar más cercano, en el trayecto no hablaron, ella estaba muy nerviosa y colorada; Al llegar a la taberna, miraron alrededor buscando un lugar, era un lugar decorado en un estilo que parecía medieval, con espadas, armaduras y tapices de múltiples colores.
Se sentaron en una mesa cerca de la ventana, por donde se veía el camino atestado de gente que iba y venia, llenas de bolsas, paquetes y baratijas
-Bueno, no me dijiste tu nombre, yo soy Claudio, y vos?-
-Ha! Sí perdón! Mi nombre es Elaine y soy de Inglaterra en realidad
-Ha sí! Y que haces aquí en España??
-Estoy de paseo-Mintió en cierta forma la joven
-Bueno si quieres puedo darte un recorrido por la cuidad-
-Hay gracias me encantaría!-
-Bueno, llamare al mozo para pagar.-
-Ha sí perdón! Pero solo tengo plata de Inglaterra, te puedo pagar después?
-Deja yo te invito-
Y sin notarlo se ruborizo un poco, y le dirigió una sonrisa al muchacho en señal de agradecimiento.
Caminaron el resto del día, fueron al parque y a otros lugares a los que ella nunca había asistido, obviamente. Todo le parecía mágico, aprovecho cada segundo que pasó con él, mirándolo de vez en cuando, nunca había estado tan feliz, se le notaba el hermoso brillo de sus ojos a cien metros de distancia, durante todo el recorrido estuvo sonriendo y un poco le coqueteaba, supongo que ella no se daba cuenta, que era un reflejo natural, un detalle prácticamente oculto de su vivaz personalidad.
Cuando ya estaba oscureciendo se sentaron en el puerto a observar el atardecer, jamás en toda su vida había visto un atardecer tan hermoso, todos los colores del arco iris se impregnaban en el cielo como una pintura, distintos tonos de rosa, anaranjado, verdes y violetas, rojos intensos y hasta amarillos espectaculares, es sol poco visible proyectaba en el impecable rostro de la joven un brillo tan hermoso que resaltaba su belleza tanto que parecía una fotografía, al atardecer lo siguió una noche estrellada e impecable con una luna radiante y redonda como una horma de delicioso queso amarillo.
Todo había sido perfecto, pero desafortunadamente debía volver, así que regresaron al camino de donde habían partido en un principio y fue ahí que ella dijo:
-La pase de maravilla contigo esta tarde pero es hora de regresar- lo despidió con un tierno beso en la mejilla y empezó su partida.-Espera!!- se apresuro a gritar Claudio-quiero volver a verte, dime donde estas y te iré a buscar mañana-
-lo siento pero volver a mi casa esta misma noche, si alguna vez vas por Inglaterra avísame y nos veremos- porque estaba diciendo eso, si sabia perfectamente que podía regresar y no soportaba la idea de no volverlo a ver.
Así que después de reflexionarlo un momento dijo
-En una semana quizás vuelva no te prometo nada pero si puedo arreglar las cosas, encuéntrame en este mismo lugar al mediodía el martes de la semana que viene-
Y luego de decir esas exactas palabras desapareció entre las sombras.

Capitulo I






Capitulo I
Familias diferentes, mundos distintos


En España, la Familia Borob vivía en una amplia casa en las afueras de la cuidad, siempre habían sido una familia importante que se remontaba desde hace siglos y distintas razas teñían la sangre de la legendaria familia, importantes lideres musulmanes, jefes anarquistas, Jeques árabes y prestigiosas mujeres de un linaje casi real. La casa había estado habitada por seis personas, en un principio, Ahora solo quedaban dos, José, oriundo de allí, un hombre de personalidad tranquila y muy amable y su esposa, Zulema hija de árabes inmigrantes
De sus cuatro hijos, Claudio, el único hijo varón, era el menor y él mas consentido por su condición, vivía solo, en un departamento típicamente de soltero, desordenado y algo sucio.
Sus hermanas mucho más grandes que él había partido para Mendoza, Argentina. Anna había estado por casarse pero se enamoro completamente de un medico que tenia ya cuatro hijos, Alice y Julia también habían inmigrado al otro hemisferio con sus amores.
En otra parte, lejos de allí en Inglaterra, paralelamente vivía la familia Witch, una familia de magos desde masomenos el principio de la humanidad. Era una familia reconocida en el mundo mágico y a la vez admirada por sus increíbles miembros. En un hermoso valle lejos de la cuidad donde ningún muggle podía llegar, se ubicaba El Escape, nombrada desde hace siglos por una hábil bruja de nombre Aaren, el edificio antiguo pero bien cuidado, tenia una apariencia elegante y a la vez simple. Era una especie de castillo pequeño con dos torres que se elevaban a seis metros del suelo.
En cada una de esas torres se ubicaba el observatorio y la biblioteca respectivamente, en el primer piso tenia una inmensa cocina con una estufa reconfortante, una sala bastante grande que tenia una chimenea de mármol negro y unos comodísima sillones de terciopelo escarlata. También un comedor con una hermosa y larga mesa de roble tallado a mano donde arriba colgaba una araña con innumerables cristales y velas, y un baño lleno de artículos de belleza. En el segundo piso se ubicaban las habitaciones de la familia, cada una de ellas decorada exquisitamente a la personalidad de cada integrante pero sin exagerar, un baño y la escalera a las torres.
La familia Witch estaba integrada por Hokcly el padre un hombre sumamente respetuoso y que encerraba un misterioso pasado, Ashlyn, la madre una mujer madura y sabia, muy hábil para cualquier actividad domestica, Elaine la menor de las hijas, una joven de belleza infinita y futuro privilegiado y Hanna, la mayor de las dos, de cabello negro y una forma de ser inquietante y hasta molesta.
Elaine estaba sola, se sentía sola pero ya no quería estarlo, ansiaba de una vez por todas dejar a su familia y seguir su propio camino. Fue un día que fue a pasear por el pueblo, y mientras investigaba los cacharros del mercado, le llamó mucho la atención una jarra especialmente bella, se acerca a ella como si una fuerza extraña la impulsara a tocarla, ni bien apoya sus manos en la jarra, una intensa luz celeste la atrapa y se la lleva, obviamente Elaine descubre que era un traslador disimulado, no sabia donde se encontraba, así que rápidamente giro para ver a su alrededor, y distinguió un camino y al final de este se veía una multitud casi igual a la que había dejado, así que supuso que el traslador la había alejado a metros de allí, pero estaba equivocada, equivocadísima de hecho.
Al atravesar un camino de unos cien metros Llega a lo que era el centro del mercado y al escuchar parte de las conversaciones de la muchedumbre, descubrió al instante que no era su idioma, no entendía nada, desconcertada busca algún miembro de su comunidad y divisa a lo lejos una bandera que claramente era la española. Piensa en entrar en un bar donde seguro alguien hablaba ingles, pero no fue necesario, alguien le había enseñado una vez en Howarts, no recordaba quien en realidad, un hechizo para hablar otro idioma, así que pronuncia el encantamiento no verbal y de la nada siente como si hubiera hablado español toda su vida.
Empieza a caminar por el mercado como una mas y por distraída que estaba al contemplar semejante situación choca con un muchacho, lo mira a los ojos y siente un intenso e instantáneo flechazo,... acaso era él a quien estaba buscando,... era un reto del destino, o solo era una sensación pasajera...

Introducción

Introducción

Mi nombre es Lessie Julianne Witch, Soy una bruja orgullosamente mestizaMi madre, Bruja y mi Padre, mugglees mi deber y gusto contarles esta maravillosa historia de amoralgo así como romeo y Julieta del mundo mágico.Con peleas y rencuentros, besos y aventuras magos y brujas muggles y squibs forman esta impresionante historia de la que me atribuyo la espectacular escritura... si puedo presumir...Es mi placer presentarles

La historia de mi familia.


Capitulo I :.............. Familias diferentes, mundos distintos

Capitulo II: ..............el atardecer en el puerto

Capitulo III:..............en el EscapeCapitulo IV: ..............La primera cita

Capitulo V: ..............The five o’clock teaCapitulo VI: ..............L.M

Capitulo VII:..............en la mansión Malfoy

Capitulo VIII..............Aquella inesperada visita

Capitulo VIX..............La felicidad retratada

Capitulo X................Desavenencia

Capitulo XI...............El Socio

Capitulo XII................Paseo de la Hilandera