
Capitulo I
Familias diferentes, mundos distintos
En España, la Familia Borob vivía en una amplia casa en las afueras de la cuidad, siempre habían sido una familia importante que se remontaba desde hace siglos y distintas razas teñían la sangre de la legendaria familia, importantes lideres musulmanes, jefes anarquistas, Jeques árabes y prestigiosas mujeres de un linaje casi real. La casa había estado habitada por seis personas, en un principio, Ahora solo quedaban dos, José, oriundo de allí, un hombre de personalidad tranquila y muy amable y su esposa, Zulema hija de árabes inmigrantes
De sus cuatro hijos, Claudio, el único hijo varón, era el menor y él mas consentido por su condición, vivía solo, en un departamento típicamente de soltero, desordenado y algo sucio.
Sus hermanas mucho más grandes que él había partido para Mendoza, Argentina. Anna había estado por casarse pero se enamoro completamente de un medico que tenia ya cuatro hijos, Alice y Julia también habían inmigrado al otro hemisferio con sus amores.
En otra parte, lejos de allí en Inglaterra, paralelamente vivía la familia Witch, una familia de magos desde masomenos el principio de la humanidad. Era una familia reconocida en el mundo mágico y a la vez admirada por sus increíbles miembros. En un hermoso valle lejos de la cuidad donde ningún muggle podía llegar, se ubicaba El Escape, nombrada desde hace siglos por una hábil bruja de nombre Aaren, el edificio antiguo pero bien cuidado, tenia una apariencia elegante y a la vez simple. Era una especie de castillo pequeño con dos torres que se elevaban a seis metros del suelo.
En cada una de esas torres se ubicaba el observatorio y la biblioteca respectivamente, en el primer piso tenia una inmensa cocina con una estufa reconfortante, una sala bastante grande que tenia una chimenea de mármol negro y unos comodísima sillones de terciopelo escarlata. También un comedor con una hermosa y larga mesa de roble tallado a mano donde arriba colgaba una araña con innumerables cristales y velas, y un baño lleno de artículos de belleza. En el segundo piso se ubicaban las habitaciones de la familia, cada una de ellas decorada exquisitamente a la personalidad de cada integrante pero sin exagerar, un baño y la escalera a las torres.
La familia Witch estaba integrada por Hokcly el padre un hombre sumamente respetuoso y que encerraba un misterioso pasado, Ashlyn, la madre una mujer madura y sabia, muy hábil para cualquier actividad domestica, Elaine la menor de las hijas, una joven de belleza infinita y futuro privilegiado y Hanna, la mayor de las dos, de cabello negro y una forma de ser inquietante y hasta molesta.
Elaine estaba sola, se sentía sola pero ya no quería estarlo, ansiaba de una vez por todas dejar a su familia y seguir su propio camino. Fue un día que fue a pasear por el pueblo, y mientras investigaba los cacharros del mercado, le llamó mucho la atención una jarra especialmente bella, se acerca a ella como si una fuerza extraña la impulsara a tocarla, ni bien apoya sus manos en la jarra, una intensa luz celeste la atrapa y se la lleva, obviamente Elaine descubre que era un traslador disimulado, no sabia donde se encontraba, así que rápidamente giro para ver a su alrededor, y distinguió un camino y al final de este se veía una multitud casi igual a la que había dejado, así que supuso que el traslador la había alejado a metros de allí, pero estaba equivocada, equivocadísima de hecho.
Al atravesar un camino de unos cien metros Llega a lo que era el centro del mercado y al escuchar parte de las conversaciones de la muchedumbre, descubrió al instante que no era su idioma, no entendía nada, desconcertada busca algún miembro de su comunidad y divisa a lo lejos una bandera que claramente era la española. Piensa en entrar en un bar donde seguro alguien hablaba ingles, pero no fue necesario, alguien le había enseñado una vez en Howarts, no recordaba quien en realidad, un hechizo para hablar otro idioma, así que pronuncia el encantamiento no verbal y de la nada siente como si hubiera hablado español toda su vida.
Empieza a caminar por el mercado como una mas y por distraída que estaba al contemplar semejante situación choca con un muchacho, lo mira a los ojos y siente un intenso e instantáneo flechazo,... acaso era él a quien estaba buscando,... era un reto del destino, o solo era una sensación pasajera...
Familias diferentes, mundos distintos
En España, la Familia Borob vivía en una amplia casa en las afueras de la cuidad, siempre habían sido una familia importante que se remontaba desde hace siglos y distintas razas teñían la sangre de la legendaria familia, importantes lideres musulmanes, jefes anarquistas, Jeques árabes y prestigiosas mujeres de un linaje casi real. La casa había estado habitada por seis personas, en un principio, Ahora solo quedaban dos, José, oriundo de allí, un hombre de personalidad tranquila y muy amable y su esposa, Zulema hija de árabes inmigrantes
De sus cuatro hijos, Claudio, el único hijo varón, era el menor y él mas consentido por su condición, vivía solo, en un departamento típicamente de soltero, desordenado y algo sucio.
Sus hermanas mucho más grandes que él había partido para Mendoza, Argentina. Anna había estado por casarse pero se enamoro completamente de un medico que tenia ya cuatro hijos, Alice y Julia también habían inmigrado al otro hemisferio con sus amores.
En otra parte, lejos de allí en Inglaterra, paralelamente vivía la familia Witch, una familia de magos desde masomenos el principio de la humanidad. Era una familia reconocida en el mundo mágico y a la vez admirada por sus increíbles miembros. En un hermoso valle lejos de la cuidad donde ningún muggle podía llegar, se ubicaba El Escape, nombrada desde hace siglos por una hábil bruja de nombre Aaren, el edificio antiguo pero bien cuidado, tenia una apariencia elegante y a la vez simple. Era una especie de castillo pequeño con dos torres que se elevaban a seis metros del suelo.
En cada una de esas torres se ubicaba el observatorio y la biblioteca respectivamente, en el primer piso tenia una inmensa cocina con una estufa reconfortante, una sala bastante grande que tenia una chimenea de mármol negro y unos comodísima sillones de terciopelo escarlata. También un comedor con una hermosa y larga mesa de roble tallado a mano donde arriba colgaba una araña con innumerables cristales y velas, y un baño lleno de artículos de belleza. En el segundo piso se ubicaban las habitaciones de la familia, cada una de ellas decorada exquisitamente a la personalidad de cada integrante pero sin exagerar, un baño y la escalera a las torres.
La familia Witch estaba integrada por Hokcly el padre un hombre sumamente respetuoso y que encerraba un misterioso pasado, Ashlyn, la madre una mujer madura y sabia, muy hábil para cualquier actividad domestica, Elaine la menor de las hijas, una joven de belleza infinita y futuro privilegiado y Hanna, la mayor de las dos, de cabello negro y una forma de ser inquietante y hasta molesta.
Elaine estaba sola, se sentía sola pero ya no quería estarlo, ansiaba de una vez por todas dejar a su familia y seguir su propio camino. Fue un día que fue a pasear por el pueblo, y mientras investigaba los cacharros del mercado, le llamó mucho la atención una jarra especialmente bella, se acerca a ella como si una fuerza extraña la impulsara a tocarla, ni bien apoya sus manos en la jarra, una intensa luz celeste la atrapa y se la lleva, obviamente Elaine descubre que era un traslador disimulado, no sabia donde se encontraba, así que rápidamente giro para ver a su alrededor, y distinguió un camino y al final de este se veía una multitud casi igual a la que había dejado, así que supuso que el traslador la había alejado a metros de allí, pero estaba equivocada, equivocadísima de hecho.
Al atravesar un camino de unos cien metros Llega a lo que era el centro del mercado y al escuchar parte de las conversaciones de la muchedumbre, descubrió al instante que no era su idioma, no entendía nada, desconcertada busca algún miembro de su comunidad y divisa a lo lejos una bandera que claramente era la española. Piensa en entrar en un bar donde seguro alguien hablaba ingles, pero no fue necesario, alguien le había enseñado una vez en Howarts, no recordaba quien en realidad, un hechizo para hablar otro idioma, así que pronuncia el encantamiento no verbal y de la nada siente como si hubiera hablado español toda su vida.
Empieza a caminar por el mercado como una mas y por distraída que estaba al contemplar semejante situación choca con un muchacho, lo mira a los ojos y siente un intenso e instantáneo flechazo,... acaso era él a quien estaba buscando,... era un reto del destino, o solo era una sensación pasajera...
